Cuando millones de personas coreaban en la Plaza de San Pedro y en todos los rincones del mundo: “Juan Pablo II Santo Súbito”, dejaban en claro, desde el dolor de la partida a la casa del Padre de Karol WOYTILA, el amor, la admiración, la confianza, y la esperanza de que el mensaje testimonial de este hombre de Dios no terminara entre nosotros.
Se rogaba a Dios, por medio de la Iglesia, que se reconozca que Juan Pablo II seguirá trabajando, mediando ante el Señor, para que la humanidad no pierda más tiempo y descubra que ”el siglo XXI será religioso o no será”.
¿Cómo mantener vivo el mensaje de Juan Pablo II? ¿Cómo interpretar su testimonio y trasladarlo especialmente a los jóvenes que fueron el corazón del Papa? ¿Cómo asumir de modo concreto la nueva evangelización que reclamó sin tener miedo? Estas y otras preguntas hacen que un grupo de personas creamos que es hora de mostrar como llegó Kart Wojtyla a ser Juan Pablo II y, por tanto, uno de los hombres contemporáneos más admirados en este tiempo por una humanidad que reclama testigos auténticos.
Nadie duda que el teatro siempre ha sido un medio para generar procesos culturales y aún santos como San Juan Bosco lo utilizaban para evangelizar especialmente a los jóvenes. Sin comunicación, las civilizaciones no se habrían desarrollado cultural y socialmente. También religiosamente
¿Quién puede dudar que los medios de comunicación tengan una influencia cada vez más profunda en los cambios socioculturales de nuestro tiempo?...
Es por eso que, para volver a vivir en los valores que construyen las comunidades, se hace necesario proponer especialmente a los jóvenes testimonios concretos que pueden ser vividos en nuestro tiempo. En la actualidad, las comedias musicales son altamente motivadoras a la vez que se convierten en el rubro teatral más solidario por la dependencia que genera en sus participantes.
Este estilo teatral, tan fuerte, tan dinámico, tan valorado por los jóvenes, concentra actuación, música, canto y despliegues coreográficos, en este tiempo. Me animo a decir que una comedia musical puede ser un verdadero “autosacramental moderno”. Lo certifican numerosos ejemplos: Cuando San Francisco de Asís quiso explicar la Navidad creo el Pesebre Viviente. Pero también está nuestra primera experiencia con nuestro musical sobre la Beata Madre Teresa de Calcuta, cuyo título es: “Teresa: La Obra en Musical”.
Y, nobleza obliga, quien inició este tipo de propuestas que generan cambios culturales fue “El Loco de Asís”, de Manuel González Gil.
Pero en estos años de generar proyectos comunicacionales y esperanzados, en radio y televisión, como catequista y periodista profesional, descubrí, gracias a mis hijos, Maria Paz y Chacho, que participaban en el ámbito teatral, este sentido de los musicales y que, contar con sus capacidades, me ayudó a buscar como producir este tipo de realizaciones que necesitan de profesionales probados y exitosos.
Junto a ellos es necesario también contar, fundamentalmente, con empresarios comprometidos con la sociedad y la promoción de los valores auténticos de siempre, como es en este caso del Lic. Francisco Javier Meliterno y otros que asumen con valentía el proceso de la generar una sociedad más humana, más fraterna, más cristiana. Así nace el 15 de abril de 2010: “WOJTYLA, el Musical” (De Lolek a Juan Pablo II)
Luego la conformación de un equipo creativo y la búsqueda de los actores que, finalmente, son los que deben poner función tras función sus talentos y capacidades para “cambiar los corazones de la platea”. Si mejoramos una persona esa mejorará su grupo y ese grupo mejorará una sociedad. Este es nuestro desafio: proponer una mensaje que supera lo religioso-confesional y es un llamado a todo hombre o mujer de buena voluntad que quiera dejar una sociedad mejor, más fraterna, más humana como lo hizo cada día de su vida KAROL WOJTYLA.
Hace muy poco el Santo Padre Benedicto XVI, al recordar al Siervo de Dios Juan Pablo II, señalaba que “él sentía una fe extraordinaria en el Señor y con Él mantenía una conversación íntima, singular, ininterrumpida. Entre sus muchas cualidades humanas y sobrenaturales, tenía una excepcional sensibilidad espiritual y mística. Se sumergía literalmente en Dios y parecía que todo lo demás en aquellos momentos fuera ajeno”.
Esta dimensión espiritual es el fruto de su juventud y su camino en la vida y siempre se comprometió con esas palabras que se convirtieron en una especie de lema de su pontificado: «No tengáis miedo». Como bien recuerdan los autores de este musical “el nombre Karol significa “Aquel que es dotado de noble inteligencia” y Juan Pablo II aunó a esa inteligencia su profunda cercanía con Dios y supo como entregar ese mensaje a toda la humanidad.
Numerosos milagros muestran la confianza de la humanidad en Juan Pablo II y su mediación ante el Señor. Pero esto es también por la cercanía que todos tenemos con este “hombre de Dios” pues la mayoría de los hombres y mujeres de hoy tiene una historia cercana a él.
El recordado Juan Pablo II escribió, en el mensaje para la XXX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, de 19 de mayo de 1996: “Los medios de comunicación (prensa, cine, radio, televisión, teatro, industria musical, redes informáticas), son el areópago contemporáneo en el que las informaciones se reciben y se transmiten rápidamente a una audiencia universal, y en el que se intercambian ideas, se forjan comportamientos y de hecho se va delineando una nueva cultura”.
La tarea de este hombre se ha forjado en una formación muy fuerte en su niñez y su juventud. Su realidad difícil (huérfano a temprana edad, en medio de una guerra monstruosa, vivir en un lugar donde sus amigos eran separados o llevados a un ghetto por tener otra convicción religiosa), desde su fe y sus valores profundos le hicieron descubrir que su compromiso personal era una manera de construir una mundo diferente. Conocer su patria, Polonia, su tiempo y sus tradiciones permite recordar y comprender acontecimientos que la mayoría desconoce.
El joven puede ser el gran protagonista de los cambios y esto es claro en la vida de este formidable hombre que desde Polonia llevó al mundo su mensaje de fe, esperanza y solidaridad siendo amado y respetado no sólo por los católicos sino por todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Además, nuestro país, como bien comentó, el Padre Mamerto Menapace tiene una deuda de gratitud enorme con Juan Pablo II. El día de la muerte del Pontífice, este monje benedictino, decía: “La Argentina le debe a Juan Pablo II miles de vidas, miles de familias que crecieron y crecen en plenitud porque evitó una guerra fratricida que hubiera provocado una enorme cantidad de muertes. De eso no debemos olvidarnos. La Argentina le debe una gratitud infinita al querido Papa por ese gesto en el comienzo joven de su Pontificado”.
Esta Obra Musical busca ser un homenaje motivador para que, especialmente, los jóvenes puedan ver que la búsqueda de ideales exige compromiso de vida y pasión por la verdad buscando llevar el mensaje de “WOJTYLA, el Musical” (De Lolek a Juan Pablo II) a todos los rincones de la tierra con las modernas tecnologías que puedan transmitir el mensaje de siempre sin distinción de credos y ser un canto de esperanza en este tiempo.
Tito Garabal
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